Por Economia.com.do
¡Buenas noticias! El reporte Doing Business 2010 refleja una mejora considerable en el posicionamiento de la República Dominicana en cuanto a la facilidad para hacer negocios. Luego de ocupar la posición 102 en el 2009 de un total de 183 países, con el primer lugar siendo el país con un ambiente más favorable para los negocios, pasamos a la posición 86 en el reporte del 2010. Este salto se debe casi en su totalidad a la aprobación y promulgación de la Ley de Sociedades Comerciales y Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada (No. 479-08), la cual fortalece la protección a los inversionistas.
De la misma forma, el Reporte de Competitividad Global 2009-2010 del World Economic Forum, cuyo índice refleja los niveles de competitividad de un total de 133 países basado en 12 pilares de competitividad, también indica una ligera mejora para el país, pasando del posicionamiento 98 en el 2008-2009 al 95 en el reporte actual. El reporte define competitividad como el conjunto de instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país (p.4).
¿Frenados por la corrupción?
A pesar de este progreso, diversas publicaciones nacionales e internacionales coinciden en que la corrupción continúa siendo una limitación importante para la competitividad del país.
Basado en encuestas a empresas de diferentes sectores y tamaños, el Banco Mundial reporta que la corrupción es más problemática para el sector privado dominicano que para los homólogos de otros países de América Latina y del mundo; de hecho, es la mayor restricción para hacer negocios en el país, por encima de impuestos, acceso a financiamiento o infraestructura. En particular, 72.9% de las empresas consideran que la corrupción en una limitación importante para hacer negocios, versus 53.63% para el resto de la región, con más de un cuarto de las empresas esperando tener que hacer pagos informales a oficiales públicos para poder funcionar. Detrás de la corrupción y no totalmente desligados, el crimen y el desorden preocupan a los empresarios – un 62.3% lo cita como una restricción significativa a la hora de hacer negocios en el país.
Asimismo, el Reporte de Competitividad Global 2009-2010 cita la corrupción como el factor más problemático para hacer negocios en el país, lo cual se refleja en un débil posicionamiento a nivel institucional –uno de los pilares de la competitividad. Esto se debe principalmente a “bajas calificaciones” en cuanto a los niveles de clientelismo político, uso de los fondos públicos (malgasto y desvío) y a la falta de confianza en el sector político dominicano.
El índice de percepción de corrupción de Transparency International del 2008 nos colocó en la posición 102 de 180 países, junto con países como Bolivia, Djibouti, Líbano, Mongolia, Rwanda y Tanzania –con excepción del Líbano, todos países con un ingreso per cápita muy por debajo del de la República Dominicana. Esto indica un empeoramiento en la percepción de la corrupción en el país, luego de ocupar la posición 99 en el 2007. Este índice mide las percepciones de corrupción pública, con información de encuestas a expertos y al sector empresarial; un menor ranking indica un país menos corrupto.
Las prácticas clientelistas en la República Dominicana se reflejan, entre otros, en nóminas enormes en el sector público. El Economist Intelligence Unit este mes presenta un resumen de la cantidad de empleados en las diferentes secretarías públicas, la oficina de la Presidencia, el Congreso y el Banco Central y discute evidencia, presentada originalmente en el Periódico El Caribe, de que en ocasiones estas nóminas son hasta 10 veces mayores que las correspondientes en Chile y en el Salvador.
Pero la corrupción y la ineficiencia del sector público van más allá del clientelismo simple. Estas tienen un impacto en el funcionamiento del sector privado, el motor de toda economía. Así lo indican tanto indicadores internacionales como la opinión pública. En Economia.com.do, Joel Santos, Vicepresidente Ejecutivo, International Vacation Club & Coral Hospitality Corp, escribe al respecto esta semana.
La corrupción como “business as usual”
No es nada nuevo que el sector público sea acusado de realizar gastos ineficientes, cometer actos de corrupción e inefectividad. Pero esto no debe ser -ni es – una excusa. Si bien la República Dominicana ha hecho progresos importantes para mejorar la competitividad del país, la corrupción como “business as usual” es el mayor peligro para la competitividad de la República Dominicana. El riesgo de que la corrupción y el mal uso de fondos del Estado se conviertan en un rasgo endémico en nuestras instituciones puede afectar de manera permanente nuestra capacidad de desarrollo tanto económico como social. No se debe tomar, por tanto, a la ligera.


