Jacqueline Mora, Economista
Las perspectivas de la economía mundial son cada vez menos prometedoras para el año 2009. El Fondo Monetario Internacional en su última revisión de las proyecciones económicas estima que las economías más avanzadas sufrirían una contracción del orden del 0.3% para 2009, mientras que la economía mundial se espera crezca un 2.2%, casi 1% menos que la revisión anterior. Así, se espera que Estados Unidos muestre un crecimiento negativo de un 0.7%, los países de la zona del Euro de un 0.5% y el Reino Unido una contracción de un 1.3%. Muchas son las opiniones sobre qué tan prolongada será la duración de este ciclo económico bajo y sobre sus efectos en el desempeño de la economía dominicana. Un análisis comprehensivo de los efectos a corto plazo de la crisis de Estados Unidos sobre la economía dominicana debe tomar en cuenta los siguientes factores: (1) Tamaño y Duración de la Crisis, (2) Mecanismos de Transmisión o Sectores económicos directamente afectados, (3) Relación o sensibilidad de estos sectores con la economía Dominicana, (4) relación intersectorial para captar los efectos indirectos y (5) rezagos involucrados y oportunidades de la política económica para manejar el ciclo. Con todas estas variables en su lugar sería posible entonces medir 3 aspectos fundamentales de la economía dominicana: (1) Impacto en el crecimiento económico general y sectorial, (2) Efectos en la distribución de la renta y (3) Oportunidades de las autoridades de utilizar los elementos de política fiscal y monetaria para suavizar el ciclo, si éste fuera pronunciado. En este artículo nos enfocamos en cuáles son estos mecanismos de transmisión de la crisis mundial y particularmente de la crisis de Estados Unidos en la economía dominicana.
Para estos fines haremos un breve análisis de 4 factores primordiales que podrían impactar nuestro país: Remesas, Exportaciones, Inversión Extranjera y Turismo. El impacto directo que sobre estas cuatro variables tenga la crisis internacional será crítico para determinar qué podría pasar con los niveles de ingreso de los dominicanos, los sectores más afectados por la crisis y el incremento en precios fruto tanto de la inflación importada como presiones sobre tipo de cambio.
Iniciemos con las Remesas. Las remesas constituyen la segunda fuente de entrada de divisas en el país. En el 2007 las remesas familiares generaron US$ 3,032 MM, un 7.11% del Ingreso Nacional y aproximadamente un 37% del ingreso de los hogares que la reciben. Se estima que un 55% del total de remesas proviene de los Estados Unidos mientras que un 30% proviene de Europa. Lo anterior nos lleva a pensar en una posible disminución en el flujo de remesas al país. Los datos nos muestran que durante los primeros 6 meses del año 2008 las remesas han crecido por debajo de su promedio histórico de 10% a 12 meses. Si vemos además la relación entre el envío de remesas y el crecimiento de los Estados Unidos también observamos una relación directa, aunque la misma no es muy marcada. Las estimaciones de desempleo en Estados Unidos para finales del 2009 se encuentran alrededor de 8%, la mayor de la última década. Esto unido a la contracción en el empleo en Europa nos deja expectativas poco alentadoras para el próximo año. Es importante destacar sin embargo dos factores: si bien la contracción actual afectaría a la economía en general, lo que estamos observando es un fuerte impacto sobre el empleo de alta calificación. Los dominicanos ausentes por lo general observan muy bajos niveles de calificación y reciben bajos niveles de remuneración lo que les hace menos vulnerables en situaciones como estas. Adicionalmente si observamos la utilización de las remesas, vemos que el 77% de las mismas tienen como objetivo cubrir gastos corrientes de los hogares y educación y un 10% llega por razones no recurrentes como situaciones de emergencia y salud. Es decir, que gran parte de las remesas se utiliza en bienes y servicios esenciales y por ende el que las envía lo prioriza antes que el ahorro u otro tipo de gasto (placer). Desde este punto de vista, no deberíamos esperar una contracción en las remesas, aunque sí quizás tasas de crecimiento inferiores al 5% y posiblemente muy cercanas a 0%. Estos nos deja con una pérdida de unos US$200 millones.
En cuanto a las exportaciones de bienes y servicios, el gobierno ha anunciado un plan explícito para la recuperación de las zonas francas, sin embargo no podemos esperar una fuerte recuperación debido al fuerte dinamismo de China y la creciente apreciación real del peso dominicano. La historia es diferente para las exportaciones nacionales. Estas han mostrado un creciente dinamismo desde el año 2003 principalmente por el ajuste en el tipo de cambio real así como por un efecto términos de intercambio positivo (excluyen petróleo). En el año 2007 las exportaciones nacionales representaron un ingreso de US$2,674 MM para el país, superando por primera vez en muchos años a las exportaciones netas de Zona Franca. Este incremento se observa en casi todas las categorías (menos en tabaco) y responden tanto a incremento en las cantidades exportadas como a incrementos en los precios externos. Durante el primer semestre del 2008 se observa una ligera disminución de 5.5% en estas exportaciones, sin embargo esto es más bien debido al fuerte incremento que se observara en el 2007 en el precio de los minerales de exportación. Una buena política de comercio exterior de cara a la crisis alimentaria internacional podría sostener el crecimiento de las exportaciones para el año 2009.
En cuanto a la inversión extranjera, el flujo de capitales por este concepto fue de US$1,698 MM en el 2007 y para el primer semestre del año 2008 ascendió a US$1,511 MM principalmente por compra de las acciones de Brugal. Podemos observar que el 70% de la misma proviene de Estados Unidos, España y Canadá para el período 2004 – 2007. La inversión proveniente de Estados Unidos se ha incrementado en los últimos años, debido principalmente a la inversión en turismo inmobiliario. La inversión extranjera en el sector inmobiliario representó el 42.6% del total de inversión extranjera en el país en el año 2007. La inversión desde Europa está concentrada principalmente en el sector Turismo, la cual a pesar de la apreciación real del peso dominicano se mantuvo en ascenso debido principalmente a la apreciación del Euro respecto al Dólar norteamericano. Sin embargo observamos que en los últimos años se ha incrementado la inversión proveniente de lo que se denomina otros destinos. Esto se debe principalmente por las inversiones provenientes de México en los sectores de comunicaciones y construcción. A pesar de la crisis del 2003, la inversión en el sector financiero se ha mantenido relativamente estable debido principalmente a la expansión del Scotiabank. La inversión en el sector inmobiliario puede verse seriamente afectada por la situación del sector inmobiliario norteamericano debido a que gran parte de la inversión proviene de los Estados Unidos además del escepticismo acerca del sector en sí. Por otro lado, la situación interna de incremento de las tasa de interés que provocará una gran desaceleración del sector construcción y del sector financiero desincentivaría también la inversión e dichos sectores. Adicionalmente el impacto de la crisis ha sido significativa para México lo que hace poco probable que continúe para el próximo año el flujo que se observa. En cuanto a la inversión en turismo, la depreciación del Euro respecto al dólar podría afectarla, ya que no se espera un fortalecimiento importante del Euro. Si bien todo lo anterior implica una fuerte contracción de la inversión extranjera, también se esperan importantes flujos de inversión hacia otros sectores: la entrada al país de IKEA, una cadena internacional de muebles y accesorios, representaría una inversión de US$63 MM. Adicionalmente la inversión minera de Barrik para explotar Oro en Pueblo Viejo será cuantiosa para los próximos 3 años así como la creación de empleos. Se estima que entre 2008 – 2011 se inviertan unos US$2,700 MM y se creen más de 3,000 empleos. Además, se espera que para el año 2010 inicie parte de sus operaciones el Centro Financiero Independiente de Las Américas, el cual se estima una inversión cercana a los US$900 MM, la cual ha iniciado tímidamente pero se espera se dinamice durante el año 2009. Tomando todo esto en cuenta es posible esperar una recomposición de la inversión extranjera en el país y quizás una ligera contracción durante el primer semestre del 2009.
Otro punto importante es el impacto en el acceso de las empresas locales a los mercados internacionales de capitales para colocar deuda. En los últimos años varias empresas locales han accedido a los mercados internacionales para levantar capitales en forma de deuda a tasas competitivas. Sin embargo, el deterioro que ha sufrido el riesgo país y en general todos los instrumentos con clasificación similar a los bonos con garantía de deuda subprime, han provocado un incremento sustancial de la prima por riesgo de empresas que se encuentran en mercados como el dominicano. De hecho, el bono dominicano con vencimiento en el 2018 sufrió una caída de un 27% al pasar de 101.8 el 18 de agosto a 73.9 el 13 de octubre, lo que implicó un incremento de más de 650 puntos básicos en su rendimiento. Adicionalmente aquellas empresas que tienen vencimientos en los mercados internacionales, se le dificultaría acceder a nuevo financiamiento para cubrir dichos pagos, lo cual puede complicar su situación local de liquidez y con ello impactar sus deudores locales o bien podrían caer en default y con ello dificultar más el acceso a capitales del país. En el año 2007 US$ 991.3 MM llegaron al país por concepto de inversión de cartera y durante el primer semestre 2008 el flujo fue negativo en US$172 MM . Si bien la disminución de los precios de la deuda local en los mercados internacionales constituye una excelente oportunidad de recompra para los deudores co liquidez, la misma constituye una retranca para aquellos deudores con poca liquidez y altos vencimientos o para aquellas empresas que hubiesen querido incursionar en estos mercados. Para el próximo año es muy probable que los flujo de deuda de mediano plazo e inversión de cartera sean negativos para nuestro país.
Los ingresos de turismo constituyen la fuente más importante de divisas para el país. En el año 2007 los ingresos de turismo ascendieron a US$4,025 MM y se proyectan unos US$4,100 para el año 2008. Si embargo este es uno de los ingresos más sensibles a la situación externa. Los turistas provenientes de Estados Unidos y Europa representan el 62% del total de extranjeros no residentes que visitan el país. Adicionalmente Alemania, Inglaterra y Francia, tres de las economías más afectadas por la crisis, representan más del 50% del total de turismo europeo. Ya durante el primer semestre del 2008 el crecimiento de los ingresos de turismo fue tímido (6.3%) respecto años anteriores. Con las contracciones en el crecimiento global que se espera para el próximo año es factible esperar una ligera contracción de los ingresos de turismo. La contracción no debe ser significativa pues República Dominicana constituye un destino de bajo costo respecto a otros en el Caribe, lo que podría provocar la migración a la isla de un turismo que en otra situación hubiese ido a destinos de mayor costo.
En resumen, el análisis anterior no parece indicar un impacto negativo fuerte sobre la República Dominicana de la crisis internacional. La inversión extranjera tradicional y el turismo serían los más afectados. En el caso del turismo es importante el impacto social y redistributivo del mismo ya que los ingresos indirectos que genera la actividad podrían ser importantes y muchas veces no se captan por completo en la balanza de pagos. En adición la disminución de los precios del petróleo es un factor a favor que tiene el país. Para el próximo año no se espera un incremento del mismo, lo cual tendrá un impacto positivo sobre el déficit comercial y con ellos disminuiría las presiones sobre el tipo de cambio y sobre el ingreso disponible de la población.
Ahora bien, la crisis interna que enfrenta el país es más preocupante de cara a una crisis internacional. Ante un entorno internacional como este, se torna difícil utilizar los mercados internacionales para aliviar las presiones internas. El fuerte incremento de las tasas de interés observado en los últimos meses ha sido record. Los vencimientos de certificados que tiene el Banco Central en los próximos meses hacen poco probable disminuciones significativas en los próximos 12 meses. Las expectativas de devaluación ante la crisis internacionales se han incrementado y con ello los niveles de precios. Se hace crítico la ejecución de políticas monetaria y fiscal coherentes y austeras con el fin de dar las señales correctas al sector productivo nacional, mejorar los niveles de confianza y utilizar la inversión nacional como soporte a los posibles efectos de la crisis global. Este es el principal reto que tiene el país y las autoridades: un reto con nosotros mismos.


