<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Economia.com.do &#187; alimentos</title>
	<atom:link href="http://www.economia.com.do/tag/alimentos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.economia.com.do</link>
	<description>Red Economía Dominicana</description>
	<lastBuildDate>Wed, 21 Apr 2010 16:02:45 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.6</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>La nueva crisis global: Precios de los alimentos por las nubes</title>
		<link>http://www.economia.com.do/articulos/la-nueva-crisis-global-precios-de-los-alimentos-por-las-nubes/</link>
		<comments>http://www.economia.com.do/articulos/la-nueva-crisis-global-precios-de-los-alimentos-por-las-nubes/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 19 Sep 2009 18:14:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Economia.com.do</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articulos]]></category>
		<category><![CDATA[alimentos]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[precios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.economia.com.do/economia/?p=110</guid>
		<description><![CDATA[El boom en los precios de los bienes primarios se ha extendido a los productos alimenticios, especialmente a los granos como el maíz, el trigo, la soya y el arroz. En los últimos dos años, los precios de éstos y otros productos básicos se han duplicado o triplicado, con una gran parte de los incrementos registrándose en los últimos meses.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="tweetmeme_button" style="float: right; margin-left: 10px;"><a href="http://api.tweetmeme.com/share?url=http%3A%2F%2Fwww.economia.com.do%2Farticulos%2Fla-nueva-crisis-global-precios-de-los-alimentos-por-las-nubes%2F"><img src="http://api.tweetmeme.com/imagebutton.gif?url=http%3A%2F%2Fwww.economia.com.do%2Farticulos%2Fla-nueva-crisis-global-precios-de-los-alimentos-por-las-nubes%2F" height="61" width="51" /></a></div><p style="text-align: justify;"><em>Por Economia.com.do</em></p>
<p style="text-align: justify;">El boom en los precios de los bienes primarios se ha extendido a los productos alimenticios, especialmente a los granos como el maíz, el trigo, la soya y el arroz. En los últimos dos años, los precios de éstos y otros productos básicos se han duplicado o triplicado, con una gran parte de los incrementos registrándose en los últimos meses. En promedio, los precios internacionales de los alimentos han aumentado en 83% en los últimos tres años (Figura 1), aunque en términos reales todavía se encuentran por debajo del pico de mediados de los setenta. Pero las perspectivas no parecen buenas…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Figura 1. Precios de los Alimentos</strong><br />
<strong>(Índice $ nominal, enero 1995=100)</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong></strong><img class="alignnone" title="Foto Articulo 5" src="http://www.economia.com.do/img/art2_clip_image002.jpg" alt="" width="337" height="181" /></p>
<p style="text-align: justify;">Fuente: Banco Mundial (2008). “Rising food prices: policy options and World Bank response”</p>
<p style="text-align: justify;">En los países en desarrollo, el presupuesto alimenticio corresponde a un 50% de todos los gastos del hogar (en algunos países hasta un 75%). Por tanto, no es sorpresa que, desde Haití hasta Indonesia, los consumidores están sintiendo los perversos efectos del alza histórica de los productos alimenticios. En la República Dominicana, donde importamos ciertos productos de la canasta básica, los efectos han sido limitados por acciones gubernamentales –especialmente en vísperas de elecciones – pero la persistencia de los altos precios y la perspectiva de aún más aumentos, nos llaman a reflexionar sobre posibles acciones de política económica que sean sostenibles. Si hemos entrado una nueva era de altos precios de bienes primarios y alimentos, políticas coyunturales no presentan una solución viable en el mediano o largo plazo.</p>
<p style="text-align: justify;">Varios factores se encuentran detrás de las presiones al alza:</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>1. Aumento en los precios de la energía y fertilizantes</strong>. A pesar de precios de petróleo a niveles históricos por encima de cien dólares el barril, se estima que sólo un 15% del aumento en los precios de producción de alimentos se debe directamente al incremento en el costo de estos dos insumos (Banco Mundial, 2008).</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>2. Aumento en la producción de biocarburantes</strong>. Muchos países, notablemente europeos y los Estados Unidos, han establecido objetivos específicos con miras a aumentar la producción de energía limpia, asegurar la oferta de energía y reducir el uso de petróleo. Así, la demanda de productos primarios que sirven de materia prima para los biocarburantes – trigo, maíz, soya, aceite de palma – ha aumentado considerablemente dada la garantía de futuros compradores. Por ejemplo, se estima que un 30% de la producción de maíz de los Estados Unidos esté destinada a biocarburantes en el 2008 (<a style="font-family: Verdana, Arial; text-decoration: underline;" href="http://www.ifpri.org/pubs/bp/bp001.pdf">IFPRI, 2008</a>). Esto lleva a un aumento de precio en esos productos, pero también en el resto, al reducirse su oferta cuando los agricultores sustituyen sus productos tradicionales por los más “verdes”.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>3. Crecimiento económico países emergentes</strong>. Un alto crecimiento económico en China e India, y más recientemente en el resto de los países emergentes,  ha aumentado el poder adquisitivo de su población. Cuando los países crecen en términos de riqueza y de población, también aumenta su demanda de productos alimenticios, especialmente proteínas – cuya producción conlleva aún una mayor cantidad de productos agrícolas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>4. Reducciones en la oferta por sequía o mala cosecha</strong>. Sequías en Australia, conjuntamente con pobres cosechas en la Unión Europea y en Ucrania en el 2006 y 2007, han reducido la oferta de productos agrícolas, aunque al mismo tiempo, las exportaciones de otros países han aumentado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>5. </strong><strong>Especulación</strong>. Los especuladores en los mercados internacionales, en busca de altos retornos y protección contra la inflación y el riesgo en otros activos,  han invertido grandes sumas en los productos alimenticios.</p>
<p style="text-align: justify;">Los últimos dos factores – reducción de la oferta por fenómenos naturales y especulación – son elementos temporales o cíclicos, aunque se podría argumentar que el cambio climático agravará la severidad de las condiciones naturales de manera permanente. Por tanto, a medida que el tiempo pasa, estos factores deberían ceder y llevar a una desinflación en los precios alimenticios. Más aún, en el mediano plazo, la oferta y la demanda responderán a los altos precios actuales.</p>
<p style="text-align: justify;">No obstante, la naturaleza de los primeros tres factores en la lista– aumento en el los precios de insumos, incremento de la producción de biocarburantes y el crecimiento de los países en vías de desarrollo – es fundamentalmente distinta: son fenómenos que parecen haber llegado para quedarse…y, con ellos, los altos precios de la comida.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, ¿es esta alza en los precios alimenticios un choque coyuntural o permanente? La realidad es que nadie sabe con certeza, pero en el ambiente parece existir la creencia de que ha habido un cambio fundamental en la economía global en los últimos años y que los altos precios están aquí para quedarse. La Tabla 1, proveniente de una <a style="font-family: Verdana, Arial; text-decoration: underline;" href="http://siteresources.worldbank.org/NEWS/Resources/risingfoodprices_backgroundnote_apr08.pdf">publicación del Banco Mundial</a>, ,muestra que para el 2015 todavía se espera que los precios del arroz y el azúcar estén más de un 85% por encima de su nivel en el 2004, mientras que los correspondientes al maíz y al trigo lo serán en más de un 50%.  Y aunque estos precios están por debajo de los niveles actuales – a excepción del azúcar – no muestran un retorno a décadas anteriores.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Tabla 1. Índice de precios proyectado de los precios reales de los alimentos, 2004=100</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignnone" title="Foto Articulo 5-1" src="http://www.economia.com.do/img/art2_clip_image004.gif" alt="" width="447" height="144" /></p>
<p style="text-align: justify;">Fuente: Banco Mundial (2008). “Rising food prices: policy options and World Bank response”</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿A quién afecta la crisis?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Las presiones inflacionarias originadas por el alza de precios de los alimentos se han sentido ya en muchos países. El reporte <a style="font-family: Verdana, Arial; text-decoration: underline;" href="http://siteresources.worldbank.org/NEWS/Resources/risingfoodprices_backgroundnote_apr08.pdf">Rising food prices: Policy options and World Bank response</a>, cita que la inflación general en Europa y Asia Central fue de un promedio de 10% en el 2007, mientras que la inflación de alimentos y la de pan y cereales, fueron de un 15% y 23%, respectivamente. Si bien aquellos países que son exportadores netos de alimentos pueden beneficiarse de los altos precios de los alimentos, los países importadores netos de alimentos -una alta proporción de los países menos desarrollados -(ver figura siguiente)-  pueden ver su estabilidad macroeconómica afectada por el alza de los precios y un deterioro de sus términos de intercambio (que en algunos casos puede ser contrarrestado por el alto precio de otros productos primarios).</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Figura 2. Balanza Comercial Agrícola de los Países Menos Desarrollados, 1961-2002</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignnone" title="Foto Articulo 5-2" src="http://www.economia.com.do/img/art2_clip_image006.jpg" alt="" width="431" height="204" /></p>
<p style="text-align: justify;">Fuente: FAO (2004). The State of Agricultural Commodity Markets.</p>
<p style="text-align: justify;">A nivel del hogar, los efectos de la crisis se vislumbran severos. Como mencionamos anteriormente, una gran proporción del presupuesto familiar en los países más pobres se destina al consumo de alimentos. El Presidente del Banco Mundial, <a style="font-family: Verdana, Arial; text-decoration: underline;" href="http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/NEWS/0,,contentMDK:21726628~pagePK:64257043~piPK:437376~theSitePK:4607,00.html">Robert Zoellick</a>, estima que los impactos de la crisis pueden llegar a ser del orden de siete años perdidos en la lucha contra la pobreza y plantea las serias consecuencias que la crisis puede tener para el desarrollo físico, intelectual y cognitivos de los niños. Alrededor de 100 millones de personas pueden caer en una pobreza más aguda. Nuevamente, si bien aquellos hogares que son productores y vendedores netos de alimentos, pueden beneficiarse del alza de los precios, los compradores netos &#8211; que representan la mayoría de los pobres del mundo  &#8211; pueden ver su dieta y nutrición seriamente afectada. Todo esto, se suma a costos crecientes de la energía debido a los altos precios del petróleo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Implicaciones para la estabilidad política  y social</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Las consecuencias de la crisis alimentaria ya se han sentido a nivel político y social. En varios países se han producido huelgas y protestas, algunas resultando en muertes, que ponen en juego la estabilidad socio-política de muchos países. La violencia en Egipto, huelgas en Haití y Camerún, demostraciones en Mauritania, Mozambique y Senegal, protestas en Cote D’Ivoire, Uzbekistán, Yemen, Bolivia e Indonesia, así como un riesgo creciente de inseguridad a nivel global, han sido atribuidos a la escasez de alimentos y al alto precio de los mismos (<a style="font-family: Verdana, Arial; text-decoration: underline;" href="http://www.guardian.co.uk/environment/2008/apr/09/food.unitednations">ver articulo aquí</a>). La incertidumbre acerca de la duración de esta crisis puede dejar la puerta abierta para aún más actos de violencia y protestas a nivel mundial.<strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué se está haciendo?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La actual crisis alimentaria ha movilizado a los líderes mundiales en busca de soluciones. El Banco Mundial, por ejemplo, hizo un llamado a la comunidad internacional para proveer los recursos necesarios, del orden de los $500 millones de dólares, al programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas para hacer frente y atender casos de emergencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Por su parte, las medidas, políticas y recomendaciones para contrarrestar los efectos de la crisis no se han hecho esperar en un sinnúmero de países. Algunas de estas son:</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>1. Redes de Protección Social</strong>: La expansión de programas focalizados de protección social puede contribuir a aliviar el impacto directo que la crisis puede tener sobre la seguridad alimentaria de los más pobres y vulnerables, sobre todo la niñez, en el corto y mediano plazo. Por ejemplo, programas de transferencias de dinero, pueden ayudar a los hogares más pobres a suavizar su consumo, sin los efectos distorsionantes que implican ciertas medidas de control de precios (ver punto 3). Sin embargo, programas como este son más difíciles de implementar a corto plazo y en situaciones de emergencia en países donde no existe una plataforma institucionalizada de protección social que pueda expandirse. En ese caso, ayuda alimentaria directa puede ser más fácil de introducir. Algunos programas presentes en otros países incluyen el de alimentación escolar, distribución de emergencia de alimentos y ayuda, programas de alimento por trabajo (<em>food-for-work</em>) y transferencias de dinero condicionadas.  El Banco Mundial cita el caso de Etiopía donde el gobierno incrementó recientemente en 33% el salario del mayor programa de “dinero por trabajo” (<em>cash-for-work</em>).</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>2. Restricción de exportaciones</strong>: Con miras a garantizar suficiente oferta doméstica de alimentos y mantener bajos los precios locales, algunos países productores de alimentos han tomado ya ciertas medidas de restricción a las exportaciones. Egipto prohibió a finales de marzo las exportaciones de arroz; Argentina implementó un nuevo régimen tarifario para las exportaciones de trigo y soya (causando protestas por parte de los productores); Ucrania impuso restricciones a las exportaciones de trigo, mientras que Cambodia e Indonesia hicieron lo mismo para el arroz; Guinea restringió la exportación de todo tipo de producto agrícola y animal, petróleo y madera; la lista continúa y sin duda muchos otros países se sumarán. El Financial Times presenta un <a style="font-family: Verdana, Arial; text-decoration: underline;" href="http://www.ft.com/cms/s/0/d8184634-07cc-11dd-a922-0000779fd2ac,dwp_uuid=a955630e-3603-11dc-ad42-0000779fd2ac.html">mapa interactivo</a> donde se resumen las medidas tomadas en diversos países para restringir las exportaciones y para controlar los precios de los alimentos. Como bien apunta el economista Paul Krugman en su artículo <a style="font-family: Verdana, Arial; text-decoration: underline;" href="http://www.nytimes.com/2008/04/07/opinion/07krugman.html?_r=2&amp;oref=slogin&amp;oref=slogin">Grains Gone Wild</a>,  estas medidas empeoran aún más la situación para aquellos países que dependen principalmente de la importación de alimentos. Este sería el caso de la mayoría de los países pobres, entre ellos nuestro país vecino Haití.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>3. Control de Precios</strong>: Las medidas para el control de precios han sido aun más generalizadas que aquellas que restringen las exportaciones. Algunas se han concentrado en reducción de impuestos a las importaciones y al valor agregado, otras han fijado controles directos sobre la venta de productos y otras han otorgado subsidios a los consumidores (focalizados o generalizados). Bolivia, por ejemplo, autorizó la eliminación temporal de las tarifas de importaciones para varios productos agrícolas; México, por su parte, fijó controles de precios principalmente para el maíz; Zambia puso en efecto esquemas de subsidios a la producción de cereales; Mongolia eliminó el impuesto al valor agregado para la importación de trigo y harina; El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras acordaron cancelar temporalmente los impuestos de importación a la harina de trigo; Turquía bajó los impuestos de importación del trigo de 130 a 8%; sólo por mencionar algunos.  Contrario a las medidas de reducción de impuestos a las importaciones, es importante notar que las medidas de control de precios a la venta pueden tener efectos adversos en el mediano plazo y largo, desincentivando la producción agrícola en momentos donde es imperativo aumentar la oferta de alimentos.</p>
<p style="text-align: justify;">La agudeza de la crisis alimentaria ha aumentado notablemente en los últimos meses y todavía no se puede anticipar si es un fenómeno temporal o permanente. La República Dominicana ha tomado algunas medidas preventivas pero mantiene la confianza en que nuestra producción local nos hace menos vulnerables a los efectos de la crisis. Nuestro ojo debe estar puesto principalmente en los hogares más pobres, aquellos que pueden sufrir de manera más severa el alza de los precios de los alimentos y que poseen menos recursos para protegerse.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Referencias</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Banco Mundial (2008). Rising food prices: Policy options and World Bank response World Bank.</p>
<p style="text-align: justify;">Braun, Joachim von (2008). Rising Food Prices What Should Be Done? IFPRI Policy Brief.</p>
<p style="text-align: justify;">FAO (2004). The State of Agricultural Commodity Markets.</p>
<p style="text-align: justify;">Krugman, Paul (2008).Grains Gone Wild. New York Times, April 7, 2008.</p>
<div id="crp_related"><h3>Artículos Relacionados:</h3><ul><li><a href="http://www.economia.com.do/articulos/politicas-ante-la-crisis-alimentaria/" rel="bookmark">Políticas ante la crisis alimentaria</a></li><li><a href="http://www.economia.com.do/entrevistas/pavel-isa-contreras-economista/" rel="bookmark">Pavel Isa Contreras, Economista</a></li><li><a href="http://www.economia.com.do/informacion/sobre-terremotos-y-politica-economica/" rel="bookmark">Sobre terremotos y política económica</a></li><li><a href="http://www.economia.com.do/informacion/penalidades-condicionales/" rel="bookmark">Penalidades Condicionales</a></li><li><a href="http://www.economia.com.do/entrevistas/julio-g-andujar-director-maestria-en-economia-aplicada-ucsd-empirica/" rel="bookmark">Julio G. Andújar, Director, Maestría en Economía Aplicada UCSD-Empírica</a></li></ul></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.economia.com.do/articulos/la-nueva-crisis-global-precios-de-los-alimentos-por-las-nubes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

